Llevo un tiempo viendo muñecos a partir de dibujos infantiles, y apareció mi hija con uno de ellos, regalo de Carla, la niña que cuidó el año pasado.
Con esta circunstancia y la nostalgia de mi hija lejos, decidí probar a ver qué tal me salía.
Cuando mi niña tenía 3 años, ganó el concurso de christmas del colegio que consistía en llevarlo a imprenta y felicitar a todos los padres esa Navidad.
No se me olvidará la carita que puso el día que vió a todos los niños de su cole con su dibujo. Me dijo:
Mamá si yo sólo he hecho uno, ¿por qué todos los niños tienen mi dibujo? Me la comía.
Pues bien, desde aquel día está su dibujo enmarcado en el salón y una reproducción de imprenta encima de la chimenea.
Cuando pensé en reproducir un dibujo, enseguida pensé en su Niño Jesús.
Y sigo coso que te coso...
